Ubicada en el sector de Tunquén, la Casa Campomar es una vivienda unifamiliar construida en 2012, concebida desde un enfoque de arquitectura sustentable y con un nivel de aislación térmica superior al exigido por la normativa térmica chilena vigente, especialmente relevante en un contexto de borde costero.
La vivienda se emplaza en la cota alta del terreno con el objetivo de rescatar las vistas al mar y reducir la exposición directa a la humedad. Se plantea como un volumen compacto, de líneas simples y recintos integrados, favoreciendo la eficiencia espacial y el control térmico del conjunto.
El acceso principal se sitúa en la fachada sur, resuelta con vanos controlados para disminuir pérdidas térmicas, mientras que la fachada norte se abre hacia el paisaje marítimo mediante una mayor transparencia, permitiendo el ingreso de luz natural y una relación directa con el entorno.
Gracias a una envolvente térmica reforzada y a decisiones de diseño orientadas al control de la humedad y las infiltraciones, la vivienda alcanza altos niveles de confort interior, diferenciándose de la edificación costera tradicional del central de Chile.