La Casa Vistas del Valle se emplaza en un terreno de fuerte pendiente, respondiendo al requerimiento de una vivienda compacta, funcional y de fácil control visual, donde las principales actividades familiares pudieran desarrollarse en un solo nivel, sin desniveles, priorizando la seguridad y la integración de los espacios.
La organización espacial busca reforzar la relación entre los recintos principales, integrando cocina, estar y comedor con el quincho exterior. En coherencia con esta estrategia, la piscina se eleva para quedar directamente vinculada a estos espacios, permitiendo una continuidad visual y de uso que refuerza la vida familiar y el control del conjunto.
Desde el punto de vista del desempeño, el encargo consideró desde sus etapas iniciales la necesidad de una vivienda de alto confort interior, bajo consumo energético y capacidad de operación eficiente frente a eventuales cortes de suministro eléctrico. Para ello, el proyecto fue complementado con una asesoría especializada orientada a incorporar criterios y componentes del estándar Passivhaus, optimizando el diseño arquitectónico y el comportamiento energético global de la vivienda.
La aplicación de estos principios permitió alcanzar un alto nivel de eficiencia energética y estabilidad ambiental, posicionando el proyecto como una vivienda de consumo energético muy reducido, coherente con los objetivos de autosuficiencia y confort definidos por los mandantes.
