Proyecto de vivienda social rural desarrollado en el contexto de un concurso público en 2007, orientado a mejorar la calidad de vida de comunidades de la Araucanía mediante una propuesta arquitectónica que integra criterios culturales, climáticos y sociales propios del territorio.
El diseño sitúa el fogón como elemento central de la vivienda, actuando como foco de calor, luz y vida cotidiana, y organiza los recintos de mayor permanencia en torno a la orientación norte. Esta disposición permite aprovechar la ganancia solar pasiva en el perímetro, complementada por el aporte térmico del fogón a partir del uso de biomasa.
El proyecto incorpora lucarnas superiores que iluminan el espacio central y favorecen la ventilación natural en verano, así como estrategias de acumulación térmica que permiten almacenar el calor ganado durante el día para su uso nocturno.
La propuesta reduce costos y refuerza su vínculo con el entorno mediante el uso de materiales locales, como lana de oveja y piedras de río, integrando soluciones pasivas y sistemas simples que consolidan una vivienda social sustentable, adaptable y coherente con la cosmovisión local